IMPULSAR EL ALIVIO Y LA RECUPERACIÓN A TRAVÉS DE LAS MICROFINANZAS

A medida que el mundo se enfrenta a la pandemia de COVID-19, es probable que el impacto sobre las personas y los medios de vida se sienta durante meses, incluso años, por venir. Los investigadores advierten que hasta 500 millones de personas podrían caer en la pobreza a nivel mundial, revirtiendo tres décadas de progreso. Los gobiernos se han movido recientemente para impulsar las economías y aliviar las restricciones sociales, pero meses de cierres, despidos y medidas para quedarse en casa significan que tomará tiempo para que las personas y las empresas se recuperen.

Especialmente en los países en desarrollo, donde la mayoría de las personas sobrevive en la economía informal, es probable que el camino hacia la recuperación sea aún más largo y empinado. Según las estimaciones, unos 1.600 millones de personas en la economía informal podrían perder sus medios de vida como resultado de la pandemia. Las presiones y los recursos limitados en las economías en desarrollo hacen que sea difícil para los gobiernos proporcionar un apoyo de socorro adecuado, si es que lo hay. Es por eso que un número creciente de inversores, donantes y otros actores se han unido para intervenir y apoyar a las poblaciones vulnerables y de bajos ingresos durante la pandemia.

Las instituciones de microfinanzas (IMF) pueden ser socios críticos para llegar a las poblaciones más afectadas de manera efectiva y eficiente. Como instituciones que sirven a las personas en la base de la pirámide económica, donde la necesidad de asistencia es mayor durante las crisis, las IMF ya tienen la clientela, la infraestructura y la confianza necesarias para una respuesta COVID-19 impactante. En este contexto, FINCA Impact Finance recientemente ayudó a formar la Microfinance Coalition para agregar la voz de la industria a la respuesta COVID-19. Las instituciones de la coalición sirven colectivamente a más de 80 millones de personas, de las cuales casi tres cuartos son mujeres.

Si se aprovecha estratégicamente, las IMF del mundo podrían salvar millones de medios de vida. El acceso que brindan al crédito, los ahorros y otras herramientas financieras para las actividades de trabajo por cuenta propia será aún más necesario en un mundo posterior a la pandemia en el que el empleo formal ha sido diezmado. Pueden ser socios principales para poner los fondos de ayuda de emergencia en manos de los más marginados hasta que la economía comience a recuperarse. Y pueden aprovechar sus oficinas y agentes en la distribución de suministros de emergencia, así como información actualizada y precisa sobre el virus.

Pero para hacer todo esto, las IMF necesitan asistencia y apoyo de inversionistas, formuladores de políticas y donantes. Las IMF necesitan que sus inversionistas trabajen con ellos para que puedan permanecer en el negocio. Necesitan formuladores de políticas para garantizar que las medidas tomadas para proteger a los grandes bancos que sirven principalmente a los ricos también protejan a los bancos pequeños que sirven a los pobres. Y necesitan donantes que les ayuden a cubrir las pérdidas en las que puedan incurrir y a continuar a bordo de los pobres del mundo en la economía digital.

La Microfinance Coalition está lista para asociarse en los esfuerzos de ayuda y recuperación de COVID-19.